Felipe Zabala

Dharamsala, Himachal Pradesh, India

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Talento vs Contactos

Muy a menudo, en algún momento de nuestra carrera, nos encontramos preguntándonos si debemos seguir desarrollando nuestras habilidades o si debemos empezar a canalizar nuestros esfuerzos en ampliar nuestra red de contactos para captar clientes potenciales. La respuesta es mucho más compleja que escoger lo uno o lo otro, pero intentaré desarrollar lo que yo personalmente pienso al respecto. Para poder comparar ambos conceptos me parece que primeramente, es necesario comprenderlos bien ya que si bien no son nociones demasiado ambiguas, ciertas palabras adquieren distintas connotaciones según la circunstancia en la que sean utilizadas.

Talento

El talento muchas veces es comprendido como una capacidad innata para desempeñar ciertas actividades, sin embargo el talento puede comprenderse más como un potencial con cierta facilidad de desarrollo, el cual siendo adecuadamente cultivado puede convertirse en un valor agregado que hace de tu producto (la fotografía) mejor que el de los demás. Es decir, puede ser que alguien haya nacido con una sensibilidad o predisposición para la fotografía pero si no pone el esfuerzo necesario en desarrollar esa capacidad (a algunos les cuesta más a otros menos), no le servirá de nada. De modo que más allá de los dotes innatos que alguien pueda tener, me parece que cuando alguien hace alusión al talento de un fotógrafo (Que foto más bella, el fotógrafo debe ser muy talentoso) es muy probable que en realidad estén apelando al esfuerzo y dedicación que le cuesta a una persona lograr una imagen de alto nivel. En resumen podemos decir que el talento está entendido básicamente como que tan bueno eres haciendo lo que haces.

Contactos

Estar bien conectado hoy en día no se trata solamente de cuantas personas conoces (o cuantos amigos tienes en el Facebook) sino más bien de generar una cartera de contactos de que complementen nuestras necesidades. Hay que hacerse la idea de que no solo debemos interesarnos en buscar contactos propios, también hay que procurar “ser el contacto” de alguien, ya que en ese caso nosotros o nuestro producto es de interés para alguien que pueda recomendarlo. Con eso dicho, queda claro que los contactos no se tratan simplemente de la cantidad de números de teléfono que tienes anotados en tu celular o direcciones de correo en una plantilla de Excel; son más bien una red entrelazada de personas que pueden requerir tus servicios o prestar los suyos para lograr un resultado potencialmente superior. Y como toda red, lo importante es saber tejerla bien para que sea sólida y resistente. La red de contactos no es algo fácil de elaborar, es el resultado de un proceso minucioso de investigación y una suerte de ir generando casualidades planificadas al momento de conocer gente, vale decir que si queremos conocer digamos, publicistas que trabajan en importantes agencias, es poco probable (pero no imposible) que logremos hacerlo juntándonos solamente músicos o bailarines. Los contactos deben trabajarse y una vez que han sido establecidos se debe evaluar cuan importantes son para el flujo de trabajo que tenemos y de ese modo determinar la frecuencia de interacción con una u otra persona.

¿Cuál es más importante?

En cierto modo, ambos son importantes. El talento es algo que se debe desarrollar constantemente, sin practica y retos, es difícil cometer errores, y sin errores no puede haber crecimiento y aprendizaje. De modo que si entendemos al talento como que tan buenos somos, pues es claramente importante ser buenos. En cuanto a los contactos, no se trata solo de salir y conocer gente o de agregar en Facebook a miles de personas. Se trata de a quien conoces y que tanto te puede ayudar esa persona a cumplir tus metas. En cualquier caso mi percepción de que factor es más relevante, se inclina ligeramente hacia la red de contactos. He visto muchos profesionales inmensamente talentosos que generan trabajos geniales, pero su red de contactos es tan limitada que por más buenos que sean no consiguen (en realidad no generan) las oportunidades necesarias para monetizar su trabajo. Por contraste he conocido y trabajado con personas que no necesariamente son los mejores en cuanto a sus capacidades técnicas o estéticas pero aun así manejan cuentas muy importantes tanto en prestigio como en valor. Para terminar, creo que si bien los contactos tienen una importancia relativa mayor, me parece que lo primero que se debe hacer es desarrollar el talento hasta el punto de ser buenos, y una vez que estás ahí puedes armar una red de contactos que te permita trabajar en proyectos aún mejores, y entonces el desarrollo de ambos factores podrá darse en paralelo. Y ustedes, ¿qué opinan?

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